Los hermanos Raúl y María Angeles Vargas Román juntan sus personalidades artísticas en Cabezonas, la marca de ropa que han creado y para la que reservan sus ideas más heterodoxas. Sello granadino y calles universales son los atajos para llevar sus experiencias y creaciones a las telas. Juegan a la libertad y a la diversión, huyendo de cualquier fórmula preconcebida en el comercio de la moda.
Intentan crear un imaginario propio donde cabe el ambiente urbano y también las influencias del teatro, el cine y el arte.
La obra más popular de la marca, las camisetas de algodón serigrafiadas, convertidas poco a poco en icono actual de este proyecto de dos: "somos autodidactas". Un curso de vestuario para teatro comenzó a poner seriedad a una afición sin trayectoria definida entonces.
La calidad de la materia prima es una de las prioridades de esta joven marca en la creación y confección de la obra, que en ocasiones propone estéticas a partir de prendas ya existentes: "reciclar y customizar es otra opción".
La idea del género y la ambigüedad siempre está presente en sus cabezonas: prendas femeninas para hombres y viceversa, así como creaciones unisex.